La Laguna Viva ya tiene a sus 25 participantes. El proyecto, promovido y financiado por la Concejalía de Desarrollo Local del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna y desarrollado por Cesal, ha cerrado con éxito una convocatoria que ha despertado un gran interés entre la población del municipio. Este martes 13 de octubre comienza la formación profesionalizante en hostelería, dirigida a personas desempleadas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
Aroa Ramos, responsable del centro de Cesal en La Cuesta, da la bienvenida a las personas candidatas durante la primera jornada del taller de selección de La Laguna Viva. / Foto: Cesal
En total, 38 personas se presentaron al proceso de selección para optar a una de las 25 plazas disponibles. De ellas, 15 han sido seleccionadas para la formación de Ayudante de Cocina: 8 mujeres y 7 hombres, de 10 nacionalidades y con edades comprendidas entre los 18 y los 60 años. Por su parte, el grupo de Ayudante de Sala estará formado por 10 personas: 6 mujeres y 4 hombres, de 5 nacionalidades y con edades de entre 18 y 59 años.
Para quienes no han conseguido una plaza, el acompañamiento no termina aquí: el equipo de Cesal continuará ofreciéndoles orientación y apoyo en su búsqueda de empleo, teniendo en cuenta sus necesidades y circunstancias personales.
Durante tres jornadas, las personas candidatas tuvieron la oportunidad de conocer la formación y descubrir, a través de actividades prácticas, todo lo que hay detrás de un servicio de hostelería. Una experiencia que les permitió ponerse en la piel de quienes trabajan en sala y cocina, reconocer sus propias habilidades y comprender el valor de cada oficio y la importancia de trabajar en equipo.
Durante la primera jornada del taller de selección, las personas candidatas descubrieron las funciones y habilidades necesarias para trabajar en hostelería. / Foto: Cesal
La bienvenida corrió a cargo de Aroa Ramos, responsable del centro de Cesal, quien presentó al equipo que acompañará a las personas participantes durante su recorrido. La primera jornada contó también con dos antiguos alumnos: Ezequiel recordó los nervios con los que comenzó su propia formación y lanzó un mensaje claro a quienes ahora toman el relevo: aquí se viene “a darlo todo”; Ángela puso el acento en el trabajo coordinado entre sala y cocina: “Somos un engranaje”.
También participaron los docentes Patricia González, responsable de la formación de Cocina, y Dailos Rodríguez, de Sala. “Entraremos como desconocidos, pero saldremos como una familia de fogones”, avanzó Patricia. Dailos incidió en el carácter profesional del recorrido: “El compromiso potencia las habilidades”.
Ezequiel, antiguo participante de la formación de Cocina, comparte su experiencia y anima a los nuevos candidatos de La Laguna Viva a "darlo todo". / Foto: Cesal
Ángela, antigua participante de Sala, recuerda la importancia del compañerismo y la coordinación entre los profesionales de sala y cocina. / Foto: Cesal
Patricia González y Dailos Rodríguez, docentes de Cocina y Sala, presentan las formaciones y sus contenidos a los participantes de La Laguna Viva. / Foto: Cesal
El segundo día estuvo dedicado a las entrevistas individuales. El equipo de Cesal pudo conocer las historias detrás de cada candidatura: trayectorias marcadas por el desempleo, procesos migratorios, dificultades económicas o situaciones familiares complejas. Realidades muy diferentes que reflejan la importancia de contar con formación y acompañamiento para mejorar las posibilidades de encontrar empleo.
La formación comienza este 13 de octubre con el curso de Manipulación de Alimentos y continuará con 60 horas de especialización en Cocina y Sala, además de 20 horas dedicadas a habilidades sociales y para el empleo. El aprendizaje se complementará con visitas y clases magistrales impartidas por profesionales de la hostelería.
Los participantes de La Laguna Viva comienzan su formación en hostelería con un taller de Manipulación de Alimentos. / Foto: Cesal
Durante el itinerario, las personas participantes tendrán la oportunidad de demostrar lo aprendido en un brunch profesional ante representantes del sector y otras personas invitadas. Posteriormente, realizarán 100 horas de prácticas no laborales en empresas, donde podrán aplicar sus conocimientos en entornos reales de trabajo y mejorar sus posibilidades de acceder al empleo.