La ONG Cesal y Deloitte han llevado a cabo un programa de formación e inserción sociolaboral en el ámbito de la construcción, una iniciativa orientada a mejorar la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad y a responder a la alta demanda de profesionales cualificados en este sector, sobre todo, en los municipios de l'Horta Sud afectados por la DANA. El proyecto ha concluido con doce personas formadas, de las que nueve han formalizado ya contratos laborales con las empresas colaboradoras.
En concreto, el programa especializado en construcción ha contado con la implicación directa de seis firmas constructoras del arco mediterráneo, los grupos Pavasal, Hozono y Simetría y las empresas Obras y Construcciones Hidralsan, Mantenimiento de Estaciones y Construcciones Miguel Ramírez.
Las alianzas de Deloitte y Cesal con estas organizaciones han permitido ajustar los perfiles formativos a las necesidades reales del sector, garantizar experiencias prácticas de calidad y favorecer transiciones al empleo en condiciones adecuadas. Se diseñó conjuntamente un curso de 300 horas, de las cuales 220 horas han correspondido a formación teórico-práctica, impartida por la Fundación Laboral de la Construcción de la Comunidad Valenciana, y 80 horas a prácticas en empresas del sector.
“Tras la DANA del 29 de octubre de 2024, desde Deloitte asumimos el compromiso de contribuir activamente a la recuperación de los territorios afectados. Esta iniciativa con Cesal responde a nuestra convicción de que la colaboración entre empresa y tercer sector es clave para generar oportunidades reales de empleo y acelerar la reconstrucción social y económica”, señala Dani Miguel, director de SRT y responsable de la iniciativa en Deloitte.
En esta línea, Mari Carmen Martín, directora de la oficina de Cesal en València, subraya que “este programa demuestra que, cuando las acciones de inserción se diseñan de la mano del sector empresarial, se generan oportunidades reales de empleo. Nuestro modelo de formación y capacitación integral permite no solo la adquisición de competencias profesionales, sino también el fortalecimiento de la autoestima, la responsabilidad y la capacidad de adaptación, factores clave para una inserción laboral duradera”.
De la actuación ante la emergencia al compromiso con el futuro de l’Horta Sud
Esta iniciativa se enmarca dentro de las actuaciones que tanto Deloitte como la ONG Cesal han venido desarrollando tras la DANA del 29 de octubre de 2024, con el objetivo de contribuir a la recuperación social y económica de los territorios afectados.
En el caso de Deloitte, el plan específico de actuación incluyó la activación de un protocolo internacional de emergencias que implicaba la movilización de recursos económicos, humanos y técnicos para apoyar tanto a sus profesionales como a las comunidades afectadas, articulando alianzas con ONG y entidades locales para canalizar la ayuda.
Más allá de la respuesta inicial, Deloitte ha manifestado su compromiso a largo plazo con la Comunidad Valenciana mediante la financiación de proyectos de ONG locales y la aportación de sus recursos y metodologías para apoyar la compleja labor de reconstrucción social, económica y educativa. Este enfoque se centra en tres grandes ámbitos: el apoyo a centros educativos para recuperar materiales, recursos e infraestructuras; el impulso al emprendimiento y a las pymes para generar nuevas oportunidades de negocio y empleo, y el acompañamiento al bienestar y la salud mental, con especial atención a niños, adolescentes y jóvenes en situación de fragilidad.
“Nuestra solidaridad con las comunidades afectadas por la DANA en Valencia se concreta en la movilización de recursos y en el trabajo conjunto con las ONG, porque la única respuesta realmente eficaz es hacerlo de su mano sobre el terreno,” indica Javier Urrecha, responsable de Acción Social de Deloitte.
Las intervenciones de Cesal en la zona DANA se han desarrollado en diversas áreas complementarias, desde la fase de emergencia hasta la actual fase de reconstrucción, siempre con otros actores, públicos, privados y del Tercer Sector.
“En un primer momento, se priorizó la atención a la emergencia alimentaria, con la distribución diaria de raciones de comida para garantizar la cobertura de necesidades básicas. Superada la etapa inicial más crítica, se está trabajando en atención social y psicosocial, ofreciendo acompañamiento individual, apoyo comunitario y recursos de carácter psicológico y jurídico a las familias afectadas. Además, se han impulsado acciones de formación e inclusión sociolaboral, a través de itinerarios personalizados, talleres prácticos y mentorías orientadas a la empleabilidad”, explica Raúl Jiménez, director de Acción Social de Cesal.
En paralelo a estas líneas, se están desarrollando iniciativas de apoyo al tejido económico local, con especial atención a los negocios familiares y a sectores emblemáticos, como la panadería artesanal. Se completan con acciones de dinamización comunitaria, mediante ferias de barrio, campañas locales y la creación de redes de cooperación entre emprendedores, fortaleciendo el tejido social y económico del territorio.
Formación práctica y desarrollo de competencias
La necesidad de trabajadores en el sector de la construcción se ha intensificado notablemente tras el impacto de la DANA del 29 de octubre de 2024, para hacer frente a los trabajos de reconstrucción, reparación y rehabilitación de infraestructuras, viviendas y empresas. Según las estimaciones de la Federación Valenciana de Contratistas de la Construcción (Fecoval) y de la Federación de Empresarios de la Construcción de Valencia (Fevec), el déficit de personal cualificado en la provincia de Valencia ha pasado de unos 30.000 profesionales a 40.000 tras el temporal (incluyendo tanto albañiles como electricistas, fontaneros, encofradores y otros).
En este contexto, Deloitte y Cesal se unieron para promover una formación orientada a la ocupación de albañil de obra pública, con contenidos centrados en saneamiento, urbanización, pavimentación y elementos complementarios.
La metodología de Cesal es dual e integral, y combina la formación técnica en oficios, las prácticas no laborales en empresas, el desarrollo de habilidades personales y sociales y el acompañamiento individualizado a las personas que participan en los programas. Este enfoque permite no solo la adquisición de competencias profesionales, sino también el fortalecimiento de la autoestima, la responsabilidad y la capacidad de adaptación, factores clave para una inserción laboral duradera.
Los resultados de este programa ponen de manifiesto el valor de la colaboración entre el tercer sector y el ámbito empresarial como motor de inclusión sociolaboral y consolidan una experiencia replicable en futuras ediciones.