La cooperación internacional para el desarrollo también se construye desde las aulas. Como parte de su compromiso con la educación para una ciudadanía global, la ONG Cesal ha desarrollado una actividad de sensibilización con alumnado del IES Berenguer d’Anoia para acercar a niños y niñas la realidad de comunidades en situación de vulnerabilidad de El Salvador y reflexionar sobre el papel que cada persona puede desempeñar en la construcción de un mundo más justo y sostenible.
La iniciativa, celebrada en el marco del proyecto “Economía circular para la inclusión socioeconómica de mujeres y jóvenes vulnerables del municipio de La Libertad Oeste de El Salvador", financiado por el Gobierno de las Islas Baleares, permitió al alumnado del centro participar en una dinámica de role-playing en la que cada grupo asumía roles representativos de la realidad social del municipio de La Libertad Oeste.
A través de esta experiencia, tuvieron la oportunidad de profundizar en los desafíos a los que se enfrentan muchas familias salvadoreñas y descubrir cómo la economía circular puede convertirse en una herramienta para, además de cuidar el medioambiente, generar oportunidades y mejorar la calidad de vida de las comunidades. La actividad concluyó con una reflexión colectiva en la que se animó al alumnado a valorar el impacto de los pequeños gestos cotidianos en su entorno y reconocer su capacidad para impulsar cambios positivos desde su realidad.
"No somos el futuro, somos el presente. Y es en el presente donde podemos actuar y decidir qué hacemos para mejorar nuestro mundo”, comentó un alumno.
La excelente acogida de la actividad y el interés mostrado por alumnado y profesorado ponen de manifiesto la importancia de acercar la cooperación internacional para el desarrollo a los centros educativos y fomentar entre las nuevas generaciones valores como la solidaridad y el compromiso social.
Desde 2023, Cesal viene impulsando, con el apoyo del Gobierno de las Islas Baleares, distintas iniciativas de economía circular para promover la autonomía económica de mujeres cabeza de hogar y generar nuevas oportunidades para la juventud.
Gracias al trabajo conjunto con gobiernos locales, empresas, organizaciones comunitarias y centros educativos, la intervención ha logrado recuperar 13 toneladas de residuos, formar a 37 jóvenes eco-promotores, sensibilizar a más de 695 personas en materia ambiental y poner en marcha ReCREA, la primera cooperativa de mujeres recicladoras y transformadoras de plástico de El Salvador.