En la comuna Thiotte, al sudeste de Haití, el acceso regular a una alimentación adecuada continúa siendo un desafío para muchas familias. En este contexto, y gracias al apoyo de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID), la ONG Cesal puso en marcha un proyecto orientado a mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de niños, niñas y familias en situación de alta vulnerabilidad en 2025.
En la escuela Guy Malary Vincent, 387 niños y niñas reciben comida nutritiva diariamente. Pero el cambio va mucho más allá. El proyecto ha fortalecido de manera integral el comedor escolar: se ha formado al comité de alimentación en nutrición, higiene y manipulación segura de alimentos; se han diseñado menús saludables de forma participativa; se ha dotado a la cocina del equipamiento adecuado y se han garantizado alimentos básicos para sostener el servicio
La intervención también puso el foco en la prevención y detección de la desnutrición infantil. Se realizaron varias jornadas de valoración nutricional para niños y niñas menores de cinco años, identificando casos de riesgo y activando un seguimiento domiciliario en coordinación con el Ministerio de Salud.
Además, 40 hogares recibieron ayuda en efectivo, lo que permitió reducir la presión económica sobre las familias y garantizar el acceso inmediato a alimentos. En contextos de crisis prolongada, este tipo de apoyo supone una diferencia significativa en la estabilidad alimentaria de las familias y contribuye a mejorar los procesos de recuperación nutricional infantil.
Gracias al trabajo conjunto con autoridades locales, personal sanitario y comunidades educativas, el proyecto ha logrado fortalecer las capacidades locales, mejorar las prácticas de alimentación e higiene y reforzar mecanismos comunitarios de prevención de la desnutrición, sentando bases para la sostenibilidad de las acciones en el territorio.