Líbano
Intro

La situación en Líbano continua siendo crítica. Aunque el flujo de personas refugiadas procedentes de Siria se ha estabilizado en los últimos meses, aquellas personas que viven en los asentamientos informales y en los pueblos y ciudades de Líbano son cada vez más vulnerables. La prohibición de trabajar que afecta a la mayoría, las irregularidades en su situación legal y la falta de recursos tras tantos años de crisis obliga a los refugiados a vivir en condiciones de casi indigencia.

Junto a la ONG AVSI y otras instituciones internacionales, se ha conseguido mejorar las condiciones de vida de muchas personas, atendiendo sus necesidades más básicas.

Hoy es necesario dar un paso más. Los campos de refugio han pasado de ser un destino provisional a convertirse en lugares de residencia permanente para muchas personas. Ante esta realidad es necesario poner en marcha programas que les permitan normalizar sus vidas

El trabajo en imágenes

Flavia Chevallard

En Primera Persona 

“Quizá estamos un poco saturados con el tema de los refugiados porque llevamos mucho tiempo con esto y parece que es un problema que no tiene solución. Pero es muy importante saber lo que pasa porque la opinión pública tiene un peso en las decisiones de los gobiernos. Creo que también es una ocasión para pensar qué es acoger y cómo vamos a hacerlo. Es un momento para darnos cuenta de que llegan personas con unas historias detrás que son duras. Es hora también de apoyar y construir una sociedad que acoja e integre”.

- Flavia Chevallard, Cooperante de CESAL y de AVSIL, íbano

Los refugiados sirios frente al invierno en el sur de Líbano.
Distribuciones de cubiertas de plásticos

Desde el pasado mes de diciembre el frio invade el área de Marjayoun situada a más de 800 metros de altura, donde se ubican más de 5.200 personas refugiadas en más de 70 asentamientos informales. Desde el año 2015, CESAL y AVSI Líbano trabajan en este área con diferentes proyectos como el que comenzó en el mes de diciembre denominado “Distribuciones de productos de invierno y de primera necesidad” buscando mejorar las condiciones de vida de los refugiados sirios en los asentamientos informales del sur de Líbano.

Al pasear por los márgenes de las tiendas construidas con maderas reutilizadas y plásticos desgastados, uno descubre cómo la pobreza del entorno lo envuelve todo; el barro cubre las botas y la humedad entra por la piel aumentando la sensación de frío. Los desperdicios acumulados desde meses provocan olores desagradables. Las familias buscan en los trabajadores de las ONG provocar ternura y humanidad a través de sus miradas. Estos son el mejor indicador para entender su situación de incertidumbre causada por el miedo ante la llegada del crudo invierno. Las familias sirias se plantean cómo enfrentar esta dura situación.

Distribuciones de cubiertas de plásticos

Es el momento, en el que los refugiados piensan en posibles soluciones para responder a la tiranía de las inclemencias. Algunos utilizan los materiales precarios que se encuentran por la zona y otros pagan por recibir los plásticos publicitarios ya descartados que anunciaban colonias y ropa en las carreteras libanesas. Las noticias que llegan del monte Hermón del lado Sirio, son desalentadoras. Vuelve a repetirse lo que ocurre todos los inviernos, algunos refugiados mueren a causa del frío extremo.

Ante este escenario de dificultad extrema, las ONG coordinan las acciones a tomar bajo el paraguas de ACNUR, buscando dar una respuesta guiada y efectiva en todo el territorio, con especial atención en las áreas donde los refugiados se ubican de manera informal e improvisada. Este es el caso del área de Marjayoun donde CESAL junto con AVSI Líbano, a través de diferentes proyectos, apoyan con: distribuciones de productos de primera necesidad, abrigo, agua y saneamiento a las familias que se ubican en los asentamientos informales.

Esta vez CESAL, gracias al apoyo del Gobierno Balear, ha podido realizar distribuciones de cubiertas de plásticos desde mediados del mes de diciembre a más de 400 familias, para que rehabiliten y mejoren sus tiendas en mal estado.

Además, se acogieron a las personas más vulnerables, refugiados recién llegados procedentes de Siria, que son los más expuetos ante las circunstancias e inclemencias, haciendo frente a ellas sin recursos y sin apenas esperanza. Estas personas que llegan con lo puesto han pasado a ser las prioritarias para CESAL, recibiendo kits de bienvenida compuestos por mantas, colchones, utensilios de cocina y productos de higiene. En total se han beneficiado más de 40 familias y está previsto seguir acogiendo a las familias recién llegadas durante los próximos meses. Esta pequeña ayuda busca dar un apoyo básico para que las personas refugiadas que llegan sin nada, puedan seguir hacia delante sin perder la esperanza.

Refugiados: agua e higiene para dar esperanza
Sensibilización sobre el agua en el Líbano

Comienza un nuevo curso escolar y la vuelta a la normalidad. En España los niños se asean, desayunan y preparan sus mochilas para ir al colegio, pero en el Sur de Líbano el tiempo se mantiene constante y parece que se vive en otra dimensión. Más de 5.100 personas refugiadas sirias cohabitan en terrenos cedidos por terratenientes que buscan mano de obra barata y eficaz para trabajar las extensas tierras de cultivo. Gran parte de esta población lleva desde el año 2012 malviviendo en tiendas construidas con maderas y plásticos con acceso limitado al agua y con cortes recurrentes de luz.

Sensibilización sobre el agua en el Líbano

La situación es de crisis humanitaria crónica lo que desemboca en un estancamiento del desarrollo de las familias debido a la falta de recursos y a la incertidumbre sobre su futuro en los asentamientos informales. Los mayores afectados por esta situación es la población infantil ya que no reciben la educación básica necesaria y no son sensibilizados acerca de cómo llevar una vida limpia y ordenada, como sí podría haber recibido en Siria, o como suele recibir un niño en España. Esto sumado a la falta de dinero para destinarlo a productos de primera necesidad provoca que se desatienda notablemente el cuidado personal.

Por eso, desde el mes de julio CESAL gracias al apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, está realizando sesiones de higiene para niños con edades comprendidas entre los 6 a 14 años de edad, entregándoles al final de las sesiones un pack individual a cada uno con productos de higiene que contienen champú anti piojos, cepillos y pasta de dientes y jabón.

Sensibilización sobre el agua en el Líbano

Las sesiones cubren temas tan básicos como el lavado correcto de las manos, el correcto tratamiento de los desperdicios y el uso del agua. Esta actividad ha sido un soplo de aire fresco para cientos de niños y niñas que han podido aprender de forma divertida cómo cuidarse y asearse para por lo menos mejorar su calidad de vida a través de estas sesiones educativas. Por otro lado, también se distribuyeron kits de higiene para las madres que tuviesen bebés entre los 0 y 2 años, recibiendo una sesión informativa acerca del correcto uso de los materiales que iban a recibir. Este kit contiene champú para bebé, gel hipo alérgico, un body de algodón, una manta, calcetines y dos packs de pañales. Estas actividades están siendo un ingrediente muy positivo para las familias y sobre todo para los niños, que ven cómo aplicando unos simples criterios de higiene su vida puede mejorar notablemente.

Por último, y no menos importante, cabe destacar que como parte de este proyecto que busca mejorar las condiciones de vida de los refugiados sirios, se han instalado 4 depósitos de agua de 6.000 litros de capacidad en 4 asentamientos informales al Sur de Líbano. Estos depósitos de agua recogerán y almacenarán agua limpia para distribuirla directamente a las tiendas de los asentamientos informales, ya que tras la instalación, cada tienda cuenta con un grifo de agua.

Estas acciones, aunque están impactando de manera muy positiva como proyecto de ayuda humanitaria, alienta otro tipo de componentes como las ganas de seguir luchando y no perder la esperanza en un entorno ambiguo e indeterminado.

Desarraigo e incertidumbre en el futuro: el drama de las personas refugiadas
Niños refugiados en Líbano

En este Día Internacional de las Personas Refugiadas Amhad te quiere dar testimonio del camino que está recorriendo con la población siria refugiada en el Líbano, de los “muros” que tiene que derribar en su día a día, de las condiciones en las que vive en el campo de refugiados de Majaryoun en el sur del país, de los esfuerzos que su padre y su madre hacen para sacarlo adelante junto a sus hermanos… Lo más importante del trabajo de CESAL es permanecer a su lado ayudándole a encontrar la manera de mantener viva la llama de seguir adelante.

Ayúdanos a ayudar

Miles de niños y niñas como Amhad siguen refugiados en Líbano y necesitan de tu solidaridad para seguir adelante

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Tiendas campos de refugiados

En 1951, la Asamblea General de Naciones Unidas designó el 20 de junio como el Día Mundial de las Personas Refugiadas para recordar a millones de personas desarraigadas en todo el mundo. Después de 66 años, es necesario seguir rememorando este día.

En la actualidad, más de 66 millones de personas, 10 millones por encima de lo que suma la población de España y Portugal juntas, se encuentran refugiadas o desplazadas. Se han visto obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de la guerra, la violencia, por ser perseguidas por su pertenencia a una etnia determinada, por sus creencias u opinión política o simplemente por pertenecer a un grupo social determinado.

Los refugiados que tienen como principal meta llegar a Europa provienen principalmente de Oriente Medio, África y Asia. La ruta con más índice de mortalidad es aquella que permite entrar a Europa por el Mediterráneo Central, es decir Libia. De ahí parten muchas de las personas procedentes de Siria que huyen de la guerra desde 2011.

Esta ruta también es la elegida por somalíes, huyendo de 26 años de guerra civil; eritreos; sudaneses; ciudadanos de Republica Centro Africana, Nigeria, Irak y Afganistán, con 35 años de conflictos a sus espaldas.

En este escenario CESAL responde ante la mayor catástrofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial y está presente en el Líbano desde el año 2015, para ofrecer una respuesta a aquellas personas que han visto en ese país una posibilidad de sobrevivir.

Tiendas refugiados Líbano

En El Líbano, 1 de cada 4 personas es refugiada y 1 millón de estas es de origen sirio. Se trata de cifras aproximadas, porque muchas no se encuentran registradas.

El Líbano no es país signatario de la Convención sobre el estatuto de los refugiados de 1951, por lo que no garantiza sus derechos. El gobierno del país permite su entrada, pero muchas de sus políticas son hostiles para evitar su permanencia. Una de las consecuencias especialmente relevante es que la legislación, por ejemplo, limita la posibilidad de trabajar de las personas refugiadas sirias.

Este hecho condena a muchas personas a emplearse sin garantías y en condiciones precarias en el mercado informal, cuando es posible. En estas condiciones, las familias sirias se endeudan. Tras seis años de vivir en situación precaria, los recursos y los ahorros se han agotado y a penas pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación, abrigo, medicinas y educación.

La convivencia en el país no es fácil. En ocasiones resulta evidente que el objetivo es mantenerlos al margen. No es extraño ver cómo las tensiones acaban en episodios de violencia, manifestaciones o enfrentamientos. 

AVSI y CESAL trabajan en los asentamientos del Sur de Líbano, a los que siguen llegado nuevas familias cada semana, con el fin de cubrir sus necesidades. Se distribuyen productos básicos, ropa de abrigo, productos de higiene y se organizan actividades educativas y de promoción de la higiene con niños y niñas.

El objetivo es seguir trabajando junto a estos hombres y mujeres, niños y niñas en un momento de incertidumbre que se alarga en el tiempo. El drama de las personas refugiadas es el desarraigo y la incertidumbre sobre el futuro.

Distribución de alimentos y enseres refugiados Líbano

Las personas refugiadas que se instalan en El Líbano procedentes de Siria son aquellas que contaban con menos recursos al estallar la guerra o quienes contaban con la esperanza de volver en un corto espacio de tiempo. Ahora muchos sueñan con empezar una nueva vida en Canadá o en Australia, como si se tratara de tierras míticas donde poder olvidar su miseria y reconstuir sus vidas de nuevo. Cuando una familia es reubicada en otro país, su tienda se queda vacía. Sus vecinos esperan un golpe de suerte. Flavia Chevallard - Cooperante de CESAL en Líbano

Sigue habiendo esperanza para los refugiados Sirios
Proyecto Baleares

El pasado día 10 de abril, CESAL y AVSI Líbano aunaron fuerzas para repartir más de mil cubiertas de plástico a las familias que viven en los más de 30 asentamientos informales de los distritos de Marjayoun y Hasbaya en el Sur de Líbano. Este reparto se está realizando como primera fase del proyecto “Distribución de productos de primera necesidad y material de abrigo” financiado por el Gobierno Balear para que los refugiados sirios puedan proteger sus tiendas y así mejoren sus condiciones de vida.

Hace más de 6 años que comenzó el conflicto sirio y desde entonces no se ha detenido el flujo de personas que huyen del infierno de la guerra en busca de una salida “temporal” a su situación. Cuando llegan a los países fronterizos de acogida se encuentran con el caos y con más complicaciones para poder emprender una vida normal y digna. En Líbano, un país inestable y mal gobernado, la situación es aún peor, ya que siendo una nación con apenas 4 millones y medio de habitantes ha acogido a más de 1 millón y medio de sirios que buscan una segunda oportunidad.

En los campos habitan familias enteras, que llegaron con lo puesto y de la misma forma construyen sus hogares en los que tienen que hacer vida. Con este reparto intentamos mejorar un poco su calidad de vida para que cubriendo sus tiendas con plásticos puedan rehabilitarlas, impermeabilizarlas y mitigar las temperaturas internas. Pero también para lograr que brote y que no se pierda esa esperanza que hace que sigan luchando día a día por sobrevivir.

El siguiente paso será acoger a las nuevas familias que llegan a los campos distribuyéndoles las cubiertas necesarias para instalar la tienda, kits con utensilios de cocina, kits higiénicos, mantas y colchones.

Desde el año 2015, CESAL en colaboración con AVSI, crearon diferentes iniciativas y acciones para responder a las necesidades de los refugiados y paliar la situación de vulnerabilidad extrema que están viviendo. Fue así cómo surgió la campaña  Los refugiados y nosotros, todos en el mismo camino, la cual está enfocada en los refugiados que están viviendo en situaciones extremas en Siria, Líbano y Madrid.

En Siria, gracias al Padre Ibrahim podemos destinar y distribuir una gran parte de las ayudas en la misma ciudad de Alepo, una de las más castigadas por el conflicto sirio. Desde el centro se ayuda a los habitantes de esta ciudad destruida ofreciendo los servicios básicos a las personas que acuden, facilitando bienes de primera necesidad; alojamiento a los desplazados; asistencia psicológica y apoyo al estudio a jóvenes para garantizar su formación. El Padre Ibrahim es un ejemplo de caridad y amor hacia el más necesitado, mostrando siempre una sonrisa y una esperanza a quienes buscan su mirada.

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 Proyectos en curso

Nº de Proyectos: 1

Mejora de las condiciones socioeconómicas de la población vulnerable Siria y Libanesa 

Lugar: Gobernorado de Nabatieh
Beneficiarios: 125 personas
Socio/s local/es: AVSI Middle East
Cofinanciador/es: Junta Extremadura
Presupuesto Total: 150.500 €

3 Entidades colaboradoras
 Aexcid
http://www.gobex.es/aexcid/
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