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Testimonios del voluntariado

Testimonios de nuestro voluntariado

Pedro de la Torriente - Voluntario y colaborador de los proyectos “Abra Palabra” y “El Sombrero y la boa” en El Salvador
“He sido voluntario en El Salvador durante seis meses. Estuve realizando dos proyectos, uno financiado por Telus y otro por Fundación Roviralta, en los que estuvimos habilitando espacios en tres centros escolares haciendo fomento de la lectura y creando una serie de festivales para promocionarla, además de hacer una formación de jóvenes para ser voluntarios y que pudiesen replicar los talleres que íbamos a dar nosotros. La experiencia ha sido realmente buena, he estado muy contento con el equipo de CESAL. Es un equipo muy trabajador y está comprometido con la realidad del país, me ha gustado mucho trabajar con los salvadoreños con los que estaba. Es verdad que hay muchas veces que la carencia de posibilidades hace no poder trabajar todo lo que se quisiera. Por otro lado, también han sido unos meses que me han abierto un poco la mente por ver la realidad que hay en este país, muy distinta a la que vivo en España y eso me ha ayudado mucho también a tener una perspectiva mayor de lo que hay en el mundo. También me ha ayudado a conocer cómo funciona el mundo de la cooperación que para mí era algo desconocido”.

14 personas voluntarias de la Alianza del Pacífico apoyaron a CESAL en Huachipa, Perú
Con el objetivo de fomentar la movilización y el intercambio de experiencias sobre desarrollo social, Chile, Colombia, México y Perú comenzaron, en febrero de 2015, el primer Programa de Voluntariado Juvenil de la Alianza del Pacífico. En Perú, seleccionaron el área de Huachipa, más concretamente proyectos donde está presente CESAL y donde participaron 14 jóvenes. Su labor consistió en ofrecer refuerzo escolar, realizar un taller artístico y enseñar educación deportiva dirigida a niños y niñas de educación básica del Centro de Apoyo Educativo de CESAL con la orientación de especialistas. Fueron dos semanas de labor social en el mes de julio colaborando con más de 150 niños y niñas en condiciones vulnerables.
Para el voluntariado fue una experiencia gratificante, tal como nos lo transmitieron Daniela, Leonel y José Luis: “Es indispensable que los jóvenes se involucren, dar la mano y contribuir a tu país… Esto contribuye a la formación profesional y humana”.

Jaime, voluntario en el apoyo escolar de secundaria en el CEPI de Tetuán de Madrid
“Uno de los primeros días un alumno me preguntó por algo de física que no supe responder. Me preguntó después por otra cosa de matemáticas que tampoco supe responder. Finalmente me dijo, 'explícame la revolución rusa´, pregunta que tampoco pude responder. Tres preguntas seguidas en las que no había podido ayudar nada, tres preguntas que despertaban una cuarta, ¿qué hago yo aquí?, ¿a qué vengo?´ Me doy cuenta de que lo que ellos necesitan también lo necesito yo y es algo que no puedo darles, lo que sí puedo hacer es estar con ellos. Estos chicos no se juegan la vida aprobando o suspendiendo, se la juegan aprendiendo a vivir, -reconociéndose escuchados, acompañados y queridos-.
Otro de los chicos con dificultad para concentrarse, haciendo operaciones de sumas y restas, era incapaz de acertar el resultado cuando se ponía negativo. Yo le miraba y le decía, pero si sabes hacerlo, ¿por qué lo haces mal? Me decía, 'profe porque me despisto´. La semana pasada estaba calculando áreas de figuras geométricas en la pizarra y operando con ecuaciones. Después de dos ejercicios bien hechos, le paré y le di un apretón de manos, y le pregunté qué había pasado para hacer bien ese ejercicio complicado cuando antes no resolvía las ecuaciones sencillas. Y me dijo, 'profe es que ahora confío´. 

Camino, Jorge, Laura y Pepe. Voluntariado del Grupo ATRESMEDIA en la Universidad NOPOKI, Amazonía de Perú
Estos cuatro personas tuvieron la posibilidad de convivir durante 20 días con las comunidades de Atalaya, en la Selva peruana, en agosto del año 2015 y en el marco del programa de voluntariado corporativo del grupo de comunicación. La experiencia del equipo fue inolvidable, tal y como nos contó Camino, una de las participantes. “Solo podemos dar GRACIAS por este viaje de vida. Gracias al voluntariado corporativo de Atresmedia, gracias a CESAL y gracias a todas las personas que nos trataron como jamás hubiésemos imaginado. Convivimos en diferentes comunidades. Sí, comunidades. Pequeños puntitos de luz repartidos por la Selva. Luz por sus luciérnagas de noche, las únicas que alumbraban ya que a las 6 se escondía el sol. Luz de sus pequeños habitantes llenos de vida que no se separaban de nosotros. Allí palpas ‘la vida’, las relaciones humanas sin más, porque no hay más. Cuesta entender que su objetivo sea el día a día, que no piensen en un futuro, que sobrevivan con lo que tienen pero a ellos les basta. Lo imprescindible, a veces, es suficiente. En NOPOKI aprendí que si quieres algo, lo consigues cueste lo que cueste. No importan los kilómetros o días de distancia entre sus comunidades y la universidad, ni el tiempo que pasarán sin ver a sus familias. Ellos van y lo consiguen, cueste lo que cueste. Adentrarse en el complejo mundo de la docencia con la mente occidental allí es todo un reto. A ellos les interesa nuestra forma de vida, a nosotros la suya. Imaginad las conversaciones, las historias, los abrazos, las sonrisas y las miradas... Sí, así de fascinante suena y así de fascinante fue. Ha sido como coger aire puro de golpe y tocar tierra con los pies descalzos”.

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