Newsletter

 Buscar
Búsqueda en los contenidos de la web

Búsqueda avanzada

Zona Privada
Acceso al área privada de la web

ONG CESAL
Llámanos!900 242 902Escríbenos
imagen CESAL Haiti

Haití

Estás viendo...

Haití un año después: la reconstrucción comienza en las personas


Una herida abierta.

Ha pasado un año desde el terremoto que sacudió Haití y que ha supuesto el mayor desafío para el pueblo haitiano y su débil Estado, así como para las ONGs españolas presentes en el país antes del terremoto. Es el caso de CESAL, ONG que trabaja desde 2007 en la zona rural de Fonds Verretes, municipio haitiano de cerca de 50.000 personas, en la frontera con República, Dominicana, donde ha llevado a cabo intervenciones en materia de seguridad alimentaria, desnutrición infantil y acceso al agua potable, además de actuaciones en barrios marginales de Puerto Príncipe.

Esta experiencia acumulada permitió a CESAL poner todos sus esfuerzos rápidamente en la emergencia y entender la manera de responder y de sentir de la población haitiana. Recordemos que el terremoto dejó 1.500.000 personas sin hogar ubicados en casi 600 campamentos improvisados, más de 200.000 muertos y más de 300.000 heridos. En los primeros momentos, CESAL respondió a la catástrofe organizando dos campos de desplazados y atendiendo a más de 6.000 personas ofreciendo kits de primera necesidad, instalando letrinas y alumbrado, zonas de basuras y drenajes, creando estructuras de cobijo para más de 600 familias y prestando atención psicosocial a más de 2.400 personas.

Pero el pueblo haitiano no ha dejado de sufrir en este año. El 19 de octubre apareció el primer caso de cólera en Haití que hasta el momento ha dejado más de 3.600 muertos en todo Haití y que afecta a más de 200.000 personas. Dos semanas después, el ciclón Thomas sacudió la isla, perjudicando a los proyectos que CESAL desarrollaba en la zona fronteriza de Fonds Verretes. Como consecuencia se perdieron grandes cosechas y se destruyó parte de la maltrecha masa forestal. Para paliar esta situación CESAL prestó apoyo agrícola y ganadero a 600 familias repartiendo cabras gallinas y semillas, y dando formación agropecuaria. También desarrolló proyectos relacionados con la recuperación y protección del suelo con la plantación de 6.000 árboles, y la instalación de 15 km. de estructuras anti-erosivas.


Un pueblo que se levanta.

A pesar de la gran herida que se abrió en el pueblo haitiano, la respuesta de CESAL comenzó a dar sus primeros frutos. De esta manera, en el mes de septiembre CESAL decide salir de los campos de desplazados que gestionaba y ubicarse en todo el entorno del barrio de Cité Militaire (40.000 personas) en una intervención a medio plazo para favorecer el retorno de las familias a sus hogares, tomar el pulso a sus vidas y normalizar la zona. Ya no se trata de apoyar a poblaciones desfavorecidas de dos abrigos, sino de abrir al barrio completo una acción humanitaria y de desarrollo.

Actualmente llevamos a cabo programas de apoyo psicosocial post-traumático en todo el área. En el sector educativo hemos reparado tres escuelas y dotado a 600 niños de materiales escolares, además de formar pedagógicamente a 30 docentes. En el aspecto nutricional hemos creado un centro de recuperación donde 300 niños y niñas y más de 500 mujeres son atendidos. En el ámbito sanitario hemos distribuido más de 20.000 pastillas para potabilizar el agua, además de sensibilizar a toda la población de Cité Militaire sobre el cólera y sus consecuencias y derivar los casos más severos a hospitales. También se ha apoyado a 100 personas en la creación y mantenimiento de microempresas para generar pequeños negocios.

La primera urgencia es la reubicación de las familias, es decir, que dejen de existir campos de desplazados. Para aquellas familias que dispongan de una casa, queremos posibilitar su instalación en las mismas; para las demás familias, CESAL está buscando lugares de ubicación más dignos que los abrigos y con posibilidad de asentamiento a medio y largo plazo.

Dadas las condiciones de expansión del cólera y otras enfermedades de fácil transmisión, también nos concentramos en reforzar la salubridad y sensibilización, mejorando las condiciones de uso del agua y el saneamiento de las ubicaciones. Por último, CESAL en Haiti está dando sus primeros pasos en el sector educativo, prioritario para una posibilidad real de de desarrollo.

En estos momentos hay tres cooperantes españoles en la zona y más de 70 trabajadores haitianos desarrollando seis proyectos y programas de intervención. Durante el pasado 2010 hemos destinado más de 550.000 euros al desarrollo de Haití y en 2011 se prevé destinar 1.400.000 euros.  


Los haitianos son los protagonistas de su desarrollo.

A través de nuestro trabajo estamos siendo testigos privilegiados de un cambio que se está generando en el pueblo haitiano, tanto en los beneficiarios directos de nuestros proyectos -más de 90.000- como en los trabajadores que forman parte de CESAL. Los haitianos están construyendo en la medida en la que se sienten protagonistas de su futuro. Es sorprendente ver cómo  los más pequeños no han perdido el deseo de jugar, como podrían hacer cualquiera de nuestros hijos, e imitan a sus padres construyendo pequeñas tiendas de campaña con ramas. Su corazón está hecho de la misma naturaleza que el nuestro.

Vemos cómo los adultos empiezan a asumir responsabilidades que antes eran impensables en un pueblo marcado por la desgracia, cómo son capaces de organizarse y trabajar juntos a pesar de las dificultades, cómo empiezan a desear y creer en un futuro certero para sus familias y su comunidad, en el que que cada cosa que hacen les permite cambiar su barrio.

Es el caso de Regine, joven trabajadora de una ONG local haitiana. Tras el terremoto, Regine asumió la coordinación de los dos campos de desplazados que gestionaba CESAL, por iniciativa propia, con un compromiso más allá de sus funciones. O de Alfred, estudiante que con un año todavía por delante de ingeniería civil ha sido capaz de reconstruir dos escuelas y realizar los drenajes de los dos campos de desplazados de cara a la época de lluvias. Ambos han pasado el examen más duro de su vida y se han graduado con la nota más alta.


El corazón que mueve Haití

En CESAL la prioridad son siempre las personas. O, lo que es lo mismo, trabajamos para que todos los seres humanos puedan tener condiciones mínimas que aseguren sus derechos básicos (salud, formación, alimentación, no discriminación, etc.), y puedan también acceder a aquellos instrumentos y condiciones necesarios para garantizar su propio desarrollo. O, dicho de otro modo, que las personas puedan ser capaces de ser protagonistas de sus vidas. Los trabajadores de CESAL tienen como primera labor fortalecer la autoconciencia de los beneficiarios. Cuanto más entiende una persona quién es y cuál es su valor, más crece en su identidad personal y, como consecuencia, también su identidad cultural. Por eso cooperar al desarrollo también es cooperar a la identidad de los pueblos.

Nuestro trabajo puede responder a una emergencia pero es, sobre todo, un trabajo generacional, en la medida que nos comprometemos a acompañar a hombres y mujeres en sus distintas etapas de vida y circunstancias. En este sentido, Haití debe ser una prioridad para CESAL y para todos los que comparten este deseo de sembrar lugares donde el ser humano pueda florecer.

Si quieres apoyar los proyectos de reconstrucción que CESAL está desarrollando en Haití de una manera sostenida, es posible hacer una aportación clicando en la hucha.

¡CON TU CORAZÓN PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO! 

<< volver

Entidades colaboradoras