Newsletter

 Buscar
Búsqueda en los contenidos de la web

Búsqueda avanzada

Zona Privada
Acceso al área privada de la web

ONG CESAL
Llámanos!900 242 902Escríbenos

'No hay pobreza ajena'


Gonzalo Sales
es responsable de Programas de Responsabilidad Social Corporativa de Ferrovial. Es licenciado en Derecho y Master en Comercio Internacional y Voluntario Social. En abril, Gonzalo junto a compañeros suyos de Ferrovial Perú, visitaron los proyectos y obras que CESAL está impulsando en Huachipa. 
 
Hemos querido entrevistarle y conocer más a fondo la responsabilidad social de una gran empresa española como Ferrovial y cómo percibe el trabajo de CESAL en terreno.

¿Cuáles son las líneas de responsabilidad social por las que aboga Ferrovial?
 
Ferrovial desarrolla diferentes líneas de responsabilidad. Por un lado, existe una clara apuesta por la cooperación al desarrollo en el ámbito de la convocatoria de “Infraestructuras Sociales” y de la convocatoria “Juntos Sumamos”, en la que participan los trabajadores de la compañía. Además tenemos un programa de Acción Social en España. El año pasado impulsamos acciones con Cruz Roja Española y este año hemos apostado por la Federación Española de Bancos de Alimentos, para la realización de infraestructuras de centros de distribución de alimentos. 
 
Uno de nuestros retos en responsabilidad social será el de potenciar el voluntariado, pero no solo corporativo; es decir, no solo el que se hace dentro de los programas que realiza Ferrovial, sino propiciar el voluntariado de nuestros empleados, a nivel particular. 
 
Otras vías que estamos explorando tienen que ver con otros ámbitos de la empresa: servicios, aeropuertos, autopistas y construcción están explorando cómo pueden ampliar lo que ya hacen en el ámbito social. Por ejemplo, Ferrovial Servicios tiene bastante capacidad para desarrollar líneas de actuación sociales porque su ámbito de trabajo puede incluir la integración socio laboral de colectivos en riesgo de exclusión con la formación pre-laboral, formación profesional, habilidades sociales y temas de prácticas. 

Respecto a la situación en España, ¿puede significar esto un cambio en las estrategias de responsabilidad social y acción social de grandes empresas como Ferrovial ante una sociedad que cada vez reclama más colaboración con la desigualdad que ve cercana?
 
Esto tiene relación con lo que he expuesto al final de mi primera respuesta. Ferrovial está apostando en los últimos años por la acción social en España, sumando en proyectos que ya se están desarrollando con personas en riesgo de exclusión social, y tratando de vincular las acciones a los empleados. Lo que sí es cierto es que los empleados de Ferrovial son más tendentes a la cooperación al desarrollo por su perfil profesional.
 
¿Cómo convencería usted de la necesidad de trabajar en los países cercanos, pero también en los países donde las desigualdades afectan desde hace muchos años a capas más amplias de la sociedad? 
 
Utilizo las palabras de Juan López Dóriga a la pregunta realizada por un periodista, cuando era director de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), en un viaje a Mozambique: “No hay pobreza ajena”. Por eso, cuando viajas a otros países te das cuenta que los contextos cambian, pero el sufrimiento es común. Si estamos en una sociedad global, conectada a través de las comunicaciones o las redes, ¿cómo no va a ser global el tema de la cooperación ya sea esta en España o fuera? Me parece una distinción un poco absurda si la necesidad está a cien o a ocho mil kilómetros. Fijaros, en España el 1% de la sociedad agrupa el 8% de la riqueza neta del país lo que es una auténtica barbaridad. En Estados Unidos es el veinte por ciento. Ya no sólo la pobreza es el problema a atajar, sino la desigualdad social como gran mal de la comunidad internacional.
¿Por qué estos temas son prioritarios para Ferrovial desde el punto de vista de la responsabilidad social corporativa?  
 
Básicamente porque alineamos la estrategia de negocio con la estrategia social. Ahora, la única diferencia ante el que puede pensar: “¡Ah, qué listos, quieren lavar la cara!” es que nosotros hemos ido a muchos países a realizar proyectos sociales antes de que hubiera interés de negocio allí. Un ejemplo claro es Perú. Y es que siempre es interesante estar presentes en países donde, si luego hay un crecimiento económicopuedas conocer el contexto . La realidad es que estamos con proyectos sociales en Etiopía y en Tanzania, y posiblemente estemos en Mozambique, Ghana, Togo o Sierra Leona y, sin embargo, no tenemos objetivo de negocio allí. Nuestra estrategia social y empresarial se alinean con el fin de generar economías de escala con un beneficio recíproco para ambas estrategias.
 
Hace unos meses realizó una visita a los proyectos que CESAL está realizando en Huachipa, Perú. ¿Qué podría destacar del trabajo de CESAL? ¿Qué es lo que más ha llamado su atención?
 
Yo esto ya se lo dije al Director de CESAL Perú, Omar Macedo. A mí me “alucina” el trabajo integral que hace CESAL. No hay ningún factor que se escape. Te subes a un pequeño cerro donde hay un depósito de agua en una zona que es un desierto, árida, donde hay unos yacimientos de ladrillos, en una zona con unas circunstancias laborales difíciles para la gente que trabaja allí… y lo ves. Ves que hay espacios comunitarios para la gente, de esparcimiento, de deporte, etc. Se toca el reciclaje como una alternativa laboral, el trabajo con los jóvenes y su formación laboral a través de un taller de costura, la asistencia a la infancia desde preescolar. Tenías delante a chicos y chicas que estaban haciendo cosas buenas. 
 
Ya sabéis que en Estados Unidos, para reducir las desigualdades en el futuro, están interviniendo con los niños desde preescolar. Las guarderías son clave para prevenir las desigualdades del futuro, más que en la Universidad, educación secundaria o primaria. Además vosotros incorporáis en este trabajo la educación deportiva con una Escuela Socio-Deportiva y un colegio que particularmente a mí, me recordaba mi colegio.
 
Creo que CESAL hace un trabajo muy integral y eso os enraíza mucho más en la comunidad que un trabajo disperso o focalizado en algo concreto, en el que hay temas que no se tocan. 
Finalmente, pensando en el futuro, ¿cuáles cree que son las claves para impulsar el trabajo conjunto de las ONG y las empresas teniendo en cuenta que ambos son actores que pueden ser complementarios para conseguir mejorar las condiciones de vida de millones de personas en el mundo? 

La clave pasa por ser socios en los proyectos. Yo trabajo con gente de ONG con un mayor perfil profesional que el de personas de algunas empresas, yviceversa. Existe por tanto una capacidad profesional más que demostrada en el tercer sector. Por tanto, la relación debe pasar por una asociación en las acciones de desarrollo porque cada uno tiene su papel. La empresa pone el capital económico y humano, y la ONG la identificación de beneficiarios, el conocimiento del contexto, la planificación, la formulación, los equipos de trabajo en el terreno, el conocimiento de trabajo comunitario… es decir, una serie de cuestiones que yo como empresa, “no domino”. A partir de ahí gestionamos de una forma paritaria y equitativa, donde el objetivo del proyecto es la persona. 
 
Y además hay un factor clave. En el desarrollo compartido y cogestionado de estos proyectos se habla de tú a tú entre la empresa y la organización, hay un sentimiento recíproco de pertenencia de los equipos de trabajo y el proyecto se erige como el espacio independiente a la ONG y la empresa, y al mismo tiempo, perteneciente a ambas organizaciones.

<< volver