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Campaña Manos a la Obra

2012/13 - De la cárcel a la escuela gracias a ti

Continuamos Manos a la Obra
 
Pedro Samaniego y Feliciano Colina aterrizan en Madrid el 12 de diciembre. Es la primera vez del segundo en Europa. Pedro ha pisado el Viejo Continente más veces como Director de la Casa Virgen de Caacupé que reinserta a menores delincuentes paraguayos. Feliciano fue un chico de la casa y ahora educador. Les ayudamos con las maletas y nos subimos al coche: empieza una gran aventura, la Campaña Manos a la Obra.

Pedro mira por la ventanilla. Viste un traje y lleva puesta una boina. Va elegante. Sus ojos se van lejos, hacia el poco campo que se distingue entre Barajas y la sede central de CESAL. Piensa en los chicos que ha dejado en Paraguay. Aquellos jóvenes delincuentes a los que lleva acompañando, ahora ya, 13 años. Con los que vive y por los que da su propia vida.
 
Feliciano, que viaja con él, fue uno de esos chicos. A los 15 años abandonó la casa donde vivía junto con su familia, con quien la relación era tormentosa. Se fue la ciudad y allí cometió un robo que le llevó a la cárcel. Fue en la prisión de menores donde conoció a Pedro, "un hombre que venía a vernos y que se preocupaba por mí como nadie lo había hecho nunca". Tras dos años interno en la casa de menores Virgen de Caacupé, que dirige Pedro, volvió a la ciudad para encontrar un trabajo. Al cabo de cuatro años, sin embargo, sentía un vacío que le trajo de vuelta a la casa: "He decidido quedarme a trabajar con Pedro, no ya como un interno, sino como uno más del equipo que lleva adelante esta obra que ya ha ayudado a tantos jóvenes en el momento más crítico de sus vidas".

Pedro deja de mirar por la ventana y mira a Feliciano. Se sorprende, como cada vez, de que este joven de 28 años haya querido quedarse a su lado para siempre.
 
La primera parada de la Campaña Manos a la Obra de CESAL es en Guadalajara, donde les recibe un numeroso grupo de personas que lleva días esperándoles. Una mujer, al terminar el acto de presentación, se acerca a Pedro con lágrimas en los ojos y dice: "yo quiero ser amada así", refiriéndose a cómo se sienten queridos los chicos que viven en la casa de acogida.

Antes de ir a Barcelona, nuestros protagonistas pasan por Madrid. Se reúnen con estudiantes del Colegio Internacional John Henry Newman, a los que cuentan lo que viven. Una alumna de bachillerato se levanta, conmovida por lo que ha escuchado: "Qué bonito. Lo que contáis es el paraíso. ¿Puedo irme a vivir con vosotros?". Ante la negativa de Pedro, ella no se rinde: "Entonces, decidme, ¿qué puedo hacer para vivir así?".

Esa misma tarde, nuestros amigos paraguayos tienen un encuentro con los chicos del Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), programa del CEPI Hispano-Dominicano, que gestiona CESAL, enfocado a jóvenes y adolescentes que no han terminado la Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.). Muchos de ellos se sienten identificados con Feliciano, pues están aún cumpliendo condena por haber cometido algún delito.

Al día siguiente, jueves 13, Pedro y Feliciano participan en una mesa redonda en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid junto con Miriam Pintado, coordinadora del Centro de Ejecución de Medidas Judiciales del centro de menores El Madroño, y Fernando Morán, coordinador de jóvenes del Cepi Hispano-Dominicano. Allí, una estudiante pregunta: "Teniendo tantas ganas de que los jóvenes a los que acompañáis salgan adelante, ¿no es difícil aceptar cada vez que se vuelven a equivocar? ¿Cómo hacéis para no pasar por encima de su libertad?". Contesta Pedro: "la libertad del otro es un terreno que debemos respetar. Uno quiere el bien del otro, pero eso no significa que se tenga que forzar un cambio. Debemos ayudar al joven a encontrar su libertad".

Nada más terminar el acto, los dos protagonistas de la Campaña Manos a la Obra de este año salen rápidamente hacia Barcelona, donde les esperan 150 personas que quieren escucharles y cenar con ellos en el restaurante INOUT.

Por fin llega, el 15 de diciembre, la presentación oficial a la capital española: en el mismo colegio Newman el director de CESAL, Pablo Llano Torres, presenta la campaña. Después se pasa a un cóctel que sirven decenas de voluntarios y con el que se recaudan fondos para que se haga realidad el sueño de construir una escuela en Paraguay para los 25 menores que viven con Pedro y Feliciano. 250 personas nos acompañan.

Tras la V Castañada Solidaria en Coslada el 16 de diciembre, en la que Pedro aprende a asarlas, el día 17, nuestros amigos de Paraguay se van hasta Córdoba para presenciar un acto en la Universidad Católica de Córdoba, en el Instituto de Derechos Humanos y Educación de Andalucía (IDHEA) y en el Centro Cívico Norte.

Y la próxima parada... El lugar donde Feliciano ve el mar por primera vez: Málaga. También, el último lugar que visita... Antes de volver a Madrid para regresar a su país.

El viernes 21, Pedro y Feliciano se marchan. Les llevamos en coche al aeropuerto. Se van agradecidos: han visto cómo miles de personas se han movilizado por ellos y su casa, para que puedan tener una escuela. Vuelven a su hogar, la casa de acogida Virgen de Caacupé.
 
Pero en CESAL no ha terminado la Campaña Manos a la Obra 2012-2013, 'Construyendo un bien para todos'. Esa misma noche del 21 celebramos la fiesta CESAL Rocks the XMAS en la Sala Orange Café de Madrid, y no paramos durante el fin de semana: el sábado, decenas de universitarios voluntarios se concentraron en el parque del Retiro y cantaron villancicos mientras daban a conocer la campaña a los paseantes; el domingo, un amplio número de personas se reunió para tomar las ya conocidas migas solidarias en la plaza del ayuntamiento de Villanueva de la Cañada. También el domingo, se organizó una castañada en Móstoles y una chocolatada en Fuenlabrada.

Como solemos decir en CESAL, una cadena de iniciativas que construyen un bien para todos.

"Muchos me decían que robaban porque querían ser felices." Pedro Samaniego

"En la casa de acogida Virgen de Caacupé educamos a los menores en su valor como personas y no por sus delitos" Pedro Samaniego

"La casa de acogida se ha convertido en la alternativa a la cárcel. Ya han pasado más de 130 chicos" Pedro Samaniego

"Si ellos viven y sienten que ese lugar es su casa, no tienen necesidad de volverse violentos." Pedro Samaniego

"Al principio,los vecinos no nos querían.Pero poco a poco nos han ido aceptando, y muchos que antes huían ahora vienen hacia nosotros" Pedro Samaniego

Haz clic en la imagen para ver el Buenas Noticias de este año, donde se explica la historia del proyecto que se hará en el recinto de la Casa de Acogida Virgen de Caacupé así como las acciones que se desarrollarán a lo largo de la campaña Manos a la Obra.

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