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Noticias del año 2015

año 2015

Un viaje para situarnos 'todos en el mismo camino'


El pasado jueves, 3 de diciembre, tuvo lugar el evento de lanzamiento de la campaña de Manos a la Obra de CESAL, que este año bajo el lema “Los refugiados y nosotros. Todos en el mismo camino”, quiere acercar a la sociedad a la realidad que viven en la actualidad millones de personas. 
 
El acto, dirigido por el periodista Fernando de Haro, guio a los asistentes a través de un viaje que se inició en Alepo, hizo un harto en el Líbano y concluyó en España

Estos tres trayectos se iniciaron con una panorámica de la situación de los refugiados en el mundo. 
 
Buenas tardes. Este acto se realiza cuando sufrimos, posiblemente, la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. En lo que llevamos de año, unos 700.000 refugiados e inmigrantes han llegado a Europa a través de Grecia, Italia, España y Malta, principalmente, y más de 3.000 han fallecido o desaparecido durante el trayecto. La mayoría de ellos proceden de Siria, aunque también hay afganos, iraquíes, eritreos… 
 
La violencia en Siria estalló en marzo de 2011, desde entonces, más de 4 millones de personas se han visto obligadas a refugiarse en los países vecinos (Turquía, Egipto, Irak, Líbano y Jordania) y más de 7 se encuentran desplazas en su territorio). Este viaje, que inician los refugiados de forma involuntaria en la mayoría de los casos, en el que arriesgan sus vidas familias enteras, es un trayecto jalonado de dificultades. Los problemas no se dejan atrás cuando se sale del drama del que se está huyendo”. 
 
Los asistentes que habían acudido a la cita que se convocaba en el Colegio Internacional J.H. Newman, estaban listos para iniciar el recorrido previsto. 
Sin embargo, las cifras pueden dejarnos fríos, abstraernos de la persona que hay detrás. Por este motivo, el trayecto se jalonó de protagonistas. Todos han vivido de una manera u otra lo que los datos reflejan. 
 
También las ONG se ponen manos a la obra y CESAL es un ejemplo. Pablo Llano, Director de la organización, explicó que esta campaña era necesaria. Cualquier ciudadano que se preocupe por lo que pasa en el mundo no se puede quedar indiferente ante lo que a diario nos muestran los medios. "Ya sea para conseguir que quienes siguen en su país de origen consigan salir adelante, para que la vida en el campo de refugiados sea algo más esperanzadora o para tender una mano a las personas que están llegando a España, CESAL siente la necesidad de actuar". 
 
No va a ser fácil, especialmente en nuestro país dado que también aquí hay personas que viven en condiciones de vida precarias o porque desde el atentado de París hay quienes ven una amenaza latente en los refugiados. Sin embargo, nosotros nos planteamos el reto de tender la mano al otro y desde la convivencia, el respeto y la educación, mirando al otro cara a cara y mostrando nuestra solidaridad, sabemos que se pueden lograr grandes cosas. Llevamos muchos años trabajando así y los resultados positivos nos hacen estar convencidos de que en este caso la integración también es posible. 

Para hablarnos de Siria, estuvo con nosotros la Hermana Yeshua, una argentina cuyo abuelo era sirio, casualidades de la vida. Contó que llegó a Alepo en 2008. Lejos estaba de imaginar lo que el destino le iba a deparar cuando fue llamada para organizar una residencia de jóvenes estudiantes. Sus primeros años y hasta 2011 se admiraba de la coexistencia respetuosa de cristianos y musulmanes que se desarrollaba en una tranquila y próspera ciudad. 
 
"En marzo, llegaron las revueltas, tras estas la guerra civil. El desconcierto, el miedo y la incertidumbre se apoderaron de la gente. Muchos decidieron salir de la ciudad, otros del país. Otros decidieron quedarse, confiados en que sería posible volver a la situación anterior y recuperar sus vidas". Cuatro años después la situación sigue siendo un caos. Los bombardeos continuos, las víctimas, cotidianas, las necesidades de quienes permanecen, crecientes; pero lo que no ha cambiado, siendo una constante en el ser humano, es la capacidad de normalizar la vida en un entorno extraordinario. "Los habitantes de Alepo, como los de tantas ciudades del país, se han tenido que adaptar a convivir con la guerra". 
 
Organizaciones humanitarias como la Custodia de Tierra Santa, donde trabaja el Padre Ibrahim, contribuyen a paliar las necesidades básicas que los enfrentamientos, la guerra, hacen cada vez más patentes. Desde la Parroquia de San Francisco atiende a las familias aportando medicinas, ropa, comida, y tratando de no interrumpir la educación de los más pequeños, tan importante para que el país pueda salir adelante. 
La segunda etapa de este viaje nos trasladó hasta el campo de refugiados Marj El Kokh, en Líbano. Un campo informal, improvisado donde se han asentado las familia huidas de la guerra. La vida en los campos de refugiados transcurre de forma muy similar, por lo que podríamos estar en muchas partes distintas del mundo; pero nos hemos detenido aquí, donde vive ahora Hassam, un niño que perdió a su padre durante la huida. Ahora, con su madre y con su hermana, y la ayuda que recibe, está saliendo delante de los múltiples traumas que los episodios vividos le han dejado.

Giulia Bossi, cooperante de AVSI en este campo, le sorprende la acogida que la población local brinda a los refugiados, con independencia de la religión que estos profesen y de las heridas históricas que aún perduran. En un país con 4 millones de habitantes, Líbano ha recibido 2 millones de desplazados. A pesar de que en enero se cerraron las fronteras, siguen llegando personas huidas de Siria. Nos cuenta que muchos de ellos, casi del 80%, esperan que la situación mejore y puedan regresar a su país. 
 
Mientras tanto, AVSI, ahora con el apoyo de CESAL, sigue trabajando con los desplazado, ofreciendo a las familias la posibilidad de realizar labores útiles socialmente y así dar un pequeño sueldo que les haga mantener su dignidad y hacer que la población local los vea como población activa. Es admirable ver el modo que tienen de enfrentarse a la vida, a pesar del gran sufrimiento que viven a diario causado por las privaciones. El trabajo de CESAL y AVSI en los campos es importantísimo. Los refugiados necesitan alguien con quien hablar, un interlocutor externo que llene ese aislamiento, proponiendo actividades y haciéndoles compañía. Durante el día los niños hacen actividades lúdicas y educativas, aunque muchos también tienen que cuidar de sus hermanos mientras sus padres trabajan
Casi sin darnos cuenta llegábamos a la tercer etapa de nuestro viaje. En el escenario permanecían inmóviles los pequeños barquitos de papel simbolizando las condiciones en las que cruzan fronteras una buena parte de los refugiados que llegan a las costas de Europa. 
 
Algunos, como Bassam tuvieron la posibilidad de viajar en avión. Procedente de Damasco, lleva casi un año en España. Tuvo que abandonar una vida bastante buena ante la locura de la guerra. Consiguió asilo en nuestro país, aunque recuerda con tristeza los primeros meses en el centro de acogida. "Es un lugar impersonal, frío, donde se carece de intimidad y donde sabes que en 6 meses tocará hacer frente a la vida real sin conocer conocer el idioma"

Para Bassam lo más importante es acompañar este tiempo para una verdadera integración. Esto pasa, principalmente, por conseguir aprender el idioma. "Si no hablas español cómo vas a encontrar un trabajo, y para aprenderlo son insuficientes las pocas horas de formación que se imparten en esos 6 meses". Ya fuera del centro, Bassam recibe clases intensivas de español. Habla de todas las oportunidades que ha descubierto en nuestro país para montar un negocio. Nos hace afirmar categóricamente que ser emprendedor no tiene nada que ver con la edad, Bassam ya ha pasado los 60, y está convencido de que va a prosperar. Solo tiene que salvar el escollo del idioma. 

Apoyar a los recién llegados en la intensificación de sus clases es una de las propuestas de CESAL para canalizar los deseos de apoyar que la organización está encontrando en muchas personas. Por este motivo, ha creado la red “Juntos con los Refugiados”. Fernando Morán, coordinador de esta red, explica que "CESAL la ha creado con el objetivo de unir las acciones que están desarrollando pequeñas organizaciones en España con las ganas de ser útiles de muchas personas"
 
"Hay necesidades específicas que cubrir para la integración, como enseñar el idioma, dar a conocer la ciudad, las costumbres, ampliar el círculo de relaciones de los recién llegados, apoyarles en la realización de gestiones y trámites, ofrecerles asesoría legal y apoyo psicológico, buscar viviendas en condiciones económicas favorables y dignas, y muchas otras. Todo esto se puede hacer de forma voluntaria". CESAL será la plataforma donde coordinar las voluntades y conseguir el mejor futuro posible a nuestros nuevos vecinos. 
El lanzamiento de la campaña no hubiera sido completo sin la perspectiva política. Pablo Gómez-Tavira, Director General de Servicios Sociales e Integración  Social de la Comunidad de Madrid fue interpelado sobre las cuotas de refugiados que ha de acoger cada país. El aparato europeo está en marcha. Sin embargo, es más lento que las necesidades de las personas y que la iniciativa ciudadana. La incógnita sobre el número de personas y sobre las fechas sigue ahí. En cualquier caso, el Director de Servicios Sociales nos recuerda que en España "hay muchas personas inmigrantes con las que es necesario seguir trabajando para su integración y para mejorar sus condiciones de vida. Mientras llegan los refugiados hay que seguir trabajando por los que ya están aquí". 
 
La noche llega a su fin. Los refugiados siguen encontrándose en diferentes partes del planeta. Muchos de ellos en campos improvisados, otros agolpándose en las fronteras de Europa esperando su oportunidad. Otros ya están aquí. Desde ahora podemos tender nuestras manos a todos. Ayudando a hacer posibles los proyectos en Alepo y en Líbano, ayudando a la integración en España y preparando un futuro y una convivencia conjunta de la que sentirnos orgullosos y copartícipes. A fin de cuentas todos somos personas con sueños, deseos y esperanzas: una vida tranquila y plena que nos permita salir adelante con dignidad.  
 
Más información www.cesalrefugiados.org  

Nuestro agradecimiento más sincero a: Fernando de Haro, a los chicos y chicas del curso de Recepcionista de Hotel de CESAL y a su profesor Francisco González, José Antonio Uña, Francesca Galanti, Flavia Chevallard y, que han sido parte fundamental para que el evento resultase un éxito.

También al Colegio Newman, a la Fundación Plaza de los Oficios,a Bodegas y Viñedos Torrederos, a la Fundación Mahou SanMiguel y  a Coca Cola, por aportar su grano de arena. 

 

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